de los días!
Los sueños, las ilusiones, la urgencia por realizar lo siempre postergado, porque la rutina cotidiana nos atrapa, nos llena de obligaciones y convierte cada día, cada insomnio, es un desfile imparable de preocupaciones; las vocaciones que se quedaron en el camino, pero siguen vivas en lo profundo del ser; el miedo, las dudas, la inercia o la falta de carácter para indicar los nuevos rumbos tan deseados; todo esto y tantas cosas más, van armando nuestra vida, sostenida por una sola fuerza indoblegable, invencible: la esperanza de que, al fin, llegará la deseada luz, liberándonos de la rutina que cierra nuestro paso, impidiéndonos disfrutar del goce del ensueño."
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